Chiste: La bragueta abierta.
Un hombre ya maduro contrató una secretaria. Era una mujer joven, ingeniosa, gentil y, sobre todo, muy hermosa. Un día, mientras tomaba dictado, notó
Un hombre ya maduro contrató una secretaria. Era una mujer joven, ingeniosa, gentil y, sobre todo, muy hermosa. Un día, mientras tomaba dictado, notó